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Valoración de sociedades: ¿Cuánto vale mi empresa?

Mateo Amando López, Departamento de Contabilidad de SuperContable.com


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Muchos y variados son los motivos que nos pueden llevar a querer saber el valor de una empresa. Si bien la mayoría de las veces los procesos de valoración de empresas se inician con la intención de comprar (o vender) la totalidad o parte de una sociedad, aunque sólo sea una rama de la actividad o un porcentaje de las acciones o participaciones del capital, también puede interesarnos conocer el valor de la empresa como un indicador de su buena marcha o para establecer los objetivos a alcanzar.

Valorar correctamente la empresa nos ayudará a preparar un plan de viabilidad o de objetivos, a encontrar un precio de partida en una negociación y a obtener un argumento sólido para cerrar una venta o para convencer a un potencial inversor.

De la misma forma, igual de variados son los métodos que existen para hallar el valor de un negocio, con amplias diferencias entre los mismos como veremos a continuación tanto en su aceptación y eficacia como en su cálculo y facilidad de uso.

En este sentido lo primero es advertir que el valor de una empresa nunca va a ser una cifra exacta sino un intervalo o rango de valores aceptable, no sólo porque cada método de valoración conducirá a un valor diferente sino porque dentro de un mismo método el cambio de una magnitud también resultará en diferencias significativas en el importe obtenido como valor de la empresa.

Por ello siempre es aconsejable utilizar varios métodos de valoración con distintos escenarios para obtener una horquilla de valores de la que poder tomar un valor teórico aproximado pero bien respaldado por el análisis previo.

Métodos de valoración

Métodos basados en el Balance o estáticos.

Esta metodología es la más fácil de emplear al disponer ya de los datos necesarios y por la sencillez de su cálculo sin embargo tiene el inconveniente de utilizar sólo la información del balance de la entidad, por lo que no tiene en cuenta ni activos intangibles no contabilizados ni las perspectivas futuras de la empresa. Aquí puede ver cómo entender un balance.

Según los ajustes que se hagan al resultado contable para intentar acercarnos al valor real nos podemos encontrar con:

  • Valor contable:

Utilizando sin más el valor en libros, el valor de la empresa vendría dado por la diferencia entre el Activo y el Pasivo, es decir, por el patrimonio neto o fondos propios.

VC = ACTIVO – PASIVO = PATRIMONIO NETO
  • Valor ajustado:

En este caso partimos también del Balance pero en lugar de tomar el valor en libros de cada una de las partidas lo ajustamos tomando en consideración su valor de mercado, por lo que previamente debemos realizar un análisis de los distintos elementos para comprobar si están infravalorados o sobreestimados.

VCA=VALOR DE MERCADO
DEL ACTIVO
-VALOR DE MERCADO
DEL PASIVO
=PATRIMONIO NETO
AJUSTADO
  • Valor de liquidación:

Si al valor contable ajustado le restamos los costes derivados de liquidar la sociedad, como los descuentos producidos por la pronta venta de los activos, comisiones por cancelación anticipada de los pasivos, indemnizaciones a empleados, impuestos y cualquier otro coste consecuencia de la liquidación, obtendríamos el valor liquidativo de la empresa.

VL=VALOR DE MERCADO
DEL ACTIVO
-VALOR DE MERCADO
DEL PASIVO
-GASTOS DE
LIQUIDACIÓN

El valor de liquidación es una buena medida del valor mínimo de la empresa, ya que, en principio, el valor de la empresa en funcionamiento siempre será mayor. No obstante, si la idea es liquidar la empresa o una rama de actividad éste será el valor real a tomar en consideración. Aquí puede ver cómo liquidar una sociedad.

  • Valor de reposición.

Sería la inversión que debemos llevar a cabo para reponer todos los activos productivos de la empresa de tal forma que pudiésemos constituir la sociedad en las mismas condiciones pero sin tener en cuenta el inmovilizado ocioso.

VR = VALOR DE MERCADO DEL ACTIVO PRODUCTIVO

Métodos basados en el mercado o comparativos.

También conocidos como valoración por múltiplos, utilizaremos una serie de ratios ampliamente aceptados que aplicados a empresas del mismo sector de actividad nos permita calcular el valor de nuestra empresa por comparación. Tiene el doble inconveniente, por una lado, de seleccionar correctamente las empresas que se puedan considerar comparables a la empresa objetivo y por otro de obtener la información fiable de estas empresas si no se trata de cotizadas.

En este caso debemos elegir el ratio, obtener la media de las empresas comparables y aplicarlo a la empresa objetivo de la siguiente forma:

VALOR DE
LA EMPRESA
=RATIO
PROMEDIO
xDENOMINADOR UTILIZADO
EN EL RATIO

Recuerde que...

Cuanto mayor sea el número de empresas afines utilizadas en la comparación mayor será la precisión del valor alcanzado. También es aconsejable eliminar de la media del ratio los valores máximo y mínimo. Precisamente la alta variabilidad y poca consistencia que nos podemos encontrar aconseja no utilizar este método de forma aislada sino de forma complementaria con otros.

Siendo los ratios más utilizados los siguientes:

PER=Valor de la empresa
Beneficio
Ratio
EBIT
=Valor de la empresa
Beneficio antes de intereses y tasas
Ratio
EBITDA
=Valor de la empresa
Beneficio antes de intereses, tasas, depreciaciones y amortizaciones
Ratio
Cash flow
=Valor de la empresa
Flujo de caja
Ratio
Ventas
=Valor de la empresa
Ventas

Como se puede apreciar, para obtener el ratio elegido necesitamos saber el valor de la empresa comparable, algo sencillo en empresas cotizadas pero no tanto en el resto. En consecuencia, si las comprables son PYMES (Aquí puedes ver los incentivos fiscales para las PYMES) o cualquier otra empresa no cotizada debe haberse producido una transacción del negocio o de las participaciones reciente de la que se conozca su importe.

Métodos basados en el fondo de comercio.

También conocido como goodwill por su terminología en inglés, el fondo de comercio se refiere al conjunto de elementos intangibles no reflejados en la contabilidad de la empresa que hacen que el valor contable no coincida con su valor real.

De acuerdo con el Plan General Contable, el fondo de comercio sólo se contabiliza con motivo de la adquisición o combinación de negocios, como el exceso entre el coste de la combinación y el valor de los activos identificables menos los pasivos asumidos.

Estaríamos hablando de la posición estratégica de la empresa dentro del sector de actividad, de la calidad de la cartera de clientes, del reconocimiento de marca o cualquier otro intangible que da valor a la empresa, de forma que si conseguimos medirlo podríamos saber el valor de la empresa por añadidura a su valor patrimonial:

VALOR DE LA EMPRESA= VALOR PATRIMONIAL
DE LA EMPRESA
+FONDO DE
COMERCIO

Para el valor patrimonial de la empresa se puede utilizar el valor contable ajustado que hemos visto anteriormente. El inconveniente está en qué magnitud utilizar para determinar fiablemente el valor del fondo de comercio, cuando su propia definición de intangible nos indica que no es medible.

Para esta problemática existen numerosas metodologías, desde el método clásico que considera el fondo de comercio un múltiplo del beneficio, del cash flow o de las ventas, estrechamente relacionado con la valoración por múltiplos, hasta sistemas basadas en la actualización del beneficio o de los dividendos.

Métodos basados en la capitalización.

La idea principal de esta metodología es que una empresa vale más en funcionamiento que liquidándola y por tanto intenta medir el valor de la misma a través de su capacidad para generar resultados futuros en lugar de por lo que ha generado hasta ahora.

Para el potencial comprador de una empresa este método le proporciona una idea del valor actual de lo que va a obtener con la adquisición de la empresa por lo que no debería de extrañar la fama y aceptación que tiene este método de valoración.

Seguramente el más conocido y utilizado en la práctica sea el descuento de flujos de efectivo o flujo libre de caja, utilizando un horizonte temporal no superior a 8 años:

Valor de
la empresa
= Flujo libre de caja
(1 + K)n

La tasa de descuento utilizada puede variar considerablemente el resultado obtenido por lo que lo más lógico es utilizar el coste de oportunidad de otras inversiones alternativas a la compra de la entidad.

Por su parte, para calcular el flujo libre de caja de la empresa partiremos del beneficio antes de intereses y tasas, lo que coincidiría con el beneficio operativo sumarle las amortizaciones contabilizadas y restarle las salidas de caja correspondiente a inversiones y dividendos, así como cualquier otra variación en el fondo de maniobra.

Aunque también podemos utilizar la anterior fórmula para el descuento de dividendos o beneficios, no obstante, en estos casos deberíamos de modificar la tasa utilizada para la rentabilidad exigida.

Como es evidente, el inconveniente de este método recae en el análisis necesario para determinar correctamente las proyecciones que sustentarán el estudio así como la tasa de descuento a utilizar para calcular el valor actual de dichas proyecciones.

No se debe confundir precio con valor. Aunque se utilicen correctamente las técnicas de valoración anteriores y se obtenga un valor acertado del conjunto de la empresa, el precio finalmente pagado en una operación de compra-venta puede ser diferente por multitud de factores como la capacidad de negociación de las partes, la necesidad de liquidez del propietario, el interés del comprador por economías de escala o por la posición estratégica de la empresa respecto a sus competidores.

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