Artículo 72 Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del impuesto de la renta de las personas físicas

Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del impuesto sobre la renta de las personas físicas


Art. 72. Residencia habitual en el territorio de una comunidad autónoma.

    1. A efectos de esta Ley, se considerará que los  contribuyentes con residencia habitual en territorio español son residentes en el territorio de una comunidad autónoma:

    1º. Cuando permanezcan en su territorio un mayor número de días del período impositivo.

    Para determinar el período de permanencia se computarán las ausencias temporales.
    Salvo prueba en contrario, se considerará que una persona física permanece en el territorio de una comunidad autónoma cuando en dicho territorio radique su vivienda habitual.

    2º. Cuando no fuese posible determinar la permanencia a que se refiere el ordinal 1.o anterior, se considerarán residentes en el territorio de la comunidad autónoma donde tengan su principal centro de intereses.

    Se considerará como tal el territorio donde obtengan la mayor parte de la base imponible del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, determinada por los siguientes componentes de renta:

    a) Rendimientos del trabajo, que se entenderán obtenidos donde radique el centro de trabajo respectivo, si existe.

    b) Rendimientos del capital inmobiliario y ganancias patrimoniales derivados de bienes inmuebles, que se entenderán obtenidos en el lugar en que radiquen éstos.

    c) Rendimientos derivados de actividades económicas, ya sean empresariales o profesionales, que se entenderán obtenidos donde radique el centro de gestión de cada una de ellas.

    3º. Cuando no pueda determinarse la residencia conforme a los criterios establecidos en los ordinales 1º. y 2º. anteriores, se considerarán residentes en el lugar de su última residencia declarada a efectos del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

    2. Las personas físicas residentes en el territorio de una comunidad autónoma, que pasasen a tener su residencia habitual en el de otra, cumplirán sus obligaciones tributarias de acuerdo con la nueva residencia, cuando ésta actúe como punto de conexión.
    Además, cuando en virtud de lo previsto en el apartado 3 siguiente deba considerarse que no ha existido cambio de residencia, las personas físicas deberán presentar las declaraciones complementarias que correspondan, con inclusión de los intereses de demora.

    El plazo de presentación de las declaraciones complementarias terminará el mismo día que concluya el plazo de presentación de las declaraciones por el impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondientes al año en que concurran las circunstancias que, según lo previsto en el apartado 3 siguiente, determinen que deba considerarse que no ha existido cambio de residencia.

    3. No producirán efecto los cambios de residencia que tengan por objeto principal lograr una menor tributación efectiva en este impuesto.

    Se presumirá, salvo que la nueva residencia se prolongue de manera continuada durante, al menos, tres años, que no ha existido cambio, en relación al rendimiento cedido del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, cuando concurran las siguientes circunstancias:

    a) Que en el año en el cual se produce el cambio de residencia o en el siguiente, la base imponible del impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sea superior en, al menos, un 50 por ciento a la del año anterior al cambio.

    En caso de tributación conjunta se determinará de acuerdo con las normas de individualización.

    b) Que en el año en el cual se produce la situación a que se refiere el párrafo a) anterior, su tributación efectiva por el impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sea inferior a la que hubiese correspondido de acuerdo con la normativa aplicable en la comunidad autónoma en la que residía con anterioridad al cambio.

    c) Que en el año siguiente a aquel en el cual se produce la situación a que se refiere el párrafo a) anterior, o en el siguiente, vuelva a tener su residencia habitual en el territorio de la comunidad autónoma en la que residió con anterioridad al cambio.

    4. Las personas físicas residentes en territorio español, que no permanezcan en dicho territorio más de 183 días durante el año natural, se considerarán residentes en el territorio de la comunidad autónoma en que radique el núcleo principal o la base de sus actividades o de sus intereses económicos.

    5. Las personas físicas residentes en territorio español por aplicación de la presunción prevista en el último párrafo del apartado 1 del artículo 9 de esta Ley, se considerarán residentes en el territorio de la comunidad autónoma en que residan habitualmente el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de ellas.



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- comentario_722 Deducciones en actividades económicas.

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