¿Cómo se aplica la subida del Salario Mínimo de 2020?

Publicado: 18/03/2019

ACTUALIZADO 06/02/2020

Boletin nº 11 - Año 2019


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En anteriores comentarios de nuestro boletín analizábamos el Real Decreto 1462/2018, de 21 de diciembre, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2019, cuyos efectos se extendían desde el 1 de enero al 31 de diciembre de 2019 (aunue posteriormente fueron prorrogados hasta el 5 de Febrero de 2020); y que establecía, como medida principal y más conocida, al menos públicamente, que el Salario Mínimo Interprofesional se incrementaba de 735,90 euros mensuales a 900,00 euros mensuales, en catorce pagas, para todo el año 2019.

En ese Comentario, que hemos revisado y actualizado al contenido del Real Decreto 231/2020, de 4 de febrero, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2020, analizamos cuál es el contenido de la norma y qué disposiciones establece para llevar a cabo el incremento de la cuantía.

Y en este Comentario, con el bagaje del transcurso del año 2019, en el que tuvo lugar una subida del SMI calificada de histórica, vamos a referirnos a cómo se ha aplicado el mismo en la práctica; y cómo se va a aplicar el SMI de 2020.

La primera cuestión es que, conforme al Artículo 1 del Real Decreto, el salario mínimo para cualesquier actividad, sin distinción de sexo ni edad de los trabajadores, queda fijado en 31,66 euros/día o 950 euros/mes, según que el salario esté fijado por días o por meses.

En consecuencia, lo que se hizo el año pasado, y debe hacerse este, en aquellas actividades en las que no existe convenio es elevar el salario que se viniera cobrando a la cantidad mínima de 950 euros mensuales, o de 1.108,33 euros mensuales, en caso de tener las pagas extras prorrateadas, porque en ningún caso puede abonarse una cuantía anual inferior a 13.300 euros, o la parte proporcional, si se realizase una jornada inferior.

Y en las actividades en las que sí existe convenio de aplicación, se dan dos situaciones. Una se refiere a la de los convenios que no se han adecuado al Real Decreto del SMI, algo habitual porque la actualización, revisión y actualización de los convenios suele ser lenta en muchos sectores de actividad. La otra se refiere a los convenios que sí se han adecuado ya a lo dispuesto en el Real Decreto del SMI, algo a lo que, además, obliga dicho Real Decreto.

En el caso de los convenios no actualizados aun al SMI, la situación es la misma que hemos indicado antes, hay que elevar el salario que se viniera cobrando a la cantidad mínima de 950 euros mensuales, o de 1.108,33 euros mensuales, en caso de tener las pagas extras prorrateadas, con independencia de los que establezca el Convenio Colectivo, porque en ningún caso puede abonarse una cuantía anual inferior a 13.300 euros, o la parte proporcional, si se realizase una jornada inferior.

Y en el caso de los convenios que sí se han actualizado al SMI, tenemos que distinguir, a su vez, dos situaciones:

a) Los convenios que han incrementado el salario base a todas aquellas categorias profesionales que tenían establecido un salario inferior al fijado ahora como SMI.

En este caso debe tenerse en cuenta que, como consecuencia de esta subida, y en especial la de 2019, que fue más relevante, se ha quebrado la diferencia salarial existente entre distintas categorias, especialmente las más bajas, porque existen convenios en los que ahora varias categorias profesionales, en algunos casos hasta 5 ó 6, tienen todas el mismo salario de 950 euros mensuales, mientras que antes, aunque mínima, existía una diferencia salarial entre una categoría y la imediatamente superior, siquiera fuese por diferenciar las distintas funciones o la distinta responsabilidad de cada puesto de trabajo.

Ocioso es señalar que esta forma de adecuarse al incremento del SMI puede dar lugar a conflictividad porque ahora existen puestos con diferente categoría, función y responsabilidad que cobran igual, mientras que antes, cobraban diferente.

Por ser gráficos...

...en convenios que han aplicado esta modalidad de actulización se dan casos en los que, por ejemplo, el personal de limpieza o de almacén cobra lo mismo que un administrativo o un oficial, cuando antes no era así.

b) Los convenios que, para alcanzar el mínimo de 900 euros, ahora 950 euros mensuales (o 13.300 euros anuales), han modificado, en lo justo y necesario, la cantidad correspondiente a salario base y complementos para que, juntas, la retribución que perciba el trabajador alcance el SMI.

En estos caso, por tanto, sí pueden existir categorias que tengan un salario base fijado en convenio inferior a los 900 euros mensuales, pero, al añadir al mismo los complementos establecidos en el convenio, la retribución que al final percibe el trabajador alcanza los 950 euros mensuales (o 13.300 euros anuales)

Esta última opción nos da pie a plantear otra cuestión polémica en relación con el incremento del SMI y la redacción del Real Decreto 231/2020, de 4 de febrero, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2020, que es igual a la del Real Decreto 1462/2018, de 21 de diciembre, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2019.

Nos referimos a que el citado Real Decreto señala que al salario mínimo de 31,66 euros/día o 950 euros/mes se adicionarán, sirviendo el mismo como módulo, en su caso, y según lo establecido en los convenios colectivos y contratos de trabajo, los complementos salariales a que se refiere el artículo 26.3 del Estatuto de los Trabajadores, así como el importe correspondiente al incremento garantizado sobre el salario a tiempo en la remuneración a prima o con incentivo a la producción.

Y el citado Art. 26.3 del Estatuto señala que en los convenios colectivos o, en su defecto, en el contrato individual, se determinará la estructura del salario, que deberá comprender el salario base, como retribución fijada por unidad de tiempo o de obra y, en su caso, los complementos salariales fijados en función de circunstancias relativas a las condiciones personales del trabajador, al trabajo realizado o a la situación y resultados de la empresa, que se calcularán conforme a los criterios que a tal efecto se pacten. Igualmente se pactará el carácter consolidable o no de dichos complementos salariales, no teniendo el carácter de consolidables, salvo acuerdo en contrario, los que estén vinculados al puesto de trabajo o a la situación y resultados de la empresa.

Teniendo en cuenta lo anterior, se ha planteado la duda de si la fórmula de acumular salario base y complementos para alcanzar los 950 euros mensuales cumple o no con lo establecido en el Real Decreto del SMI, pues el Art. 3 del Real Decreto 231/2020 prevé que el incremento del salario mínimo interprofesional no afectará a la estructura ni a la cuantía de los salarios profesionales que viniesen percibiendo los trabajadores cuando tales salarios en su conjunto y en cómputo anual fuesen superiores a dicho salario mínimo, pero añade que, para llevar a cabo esta compensación y absorción debe tenerse en cuenta que el salario mínimo en cómputo anual que se tomará como término de comparación será el resultado de adicionar al salario mínimo fijado en el artículo 1, es decir, a los 950 euros mensuales, en 14 pagas, los devengos a que se refiere el artículo 2, es decir, los complementos salariales a que se refiere el artículo 26.3 del Estatuto de los Trabajadores, sin que en ningún caso pueda considerarse una cuantía anual inferior a 13.300 euros. Pero, y he aqui la duda, sí una cuantía superior, pues la suma de conceptos citados sí pudiera ser superior a esos 13.300 euros.

O dicho más claramente...

...a la hora de saber si debe incrementarse a un trabajador su salario debo comparar lo que realmente cobra por todos los conceptos en cómputo anual y jornada completa con la cantidad de 13.300 euros o con la de 13.300 euros más los complementos que establece el convenio de aplcación.

La cuestión es polémica porque, como es lógico, en muchos casos, la diferencia económica puede ser importante, si el convenio en cuestión tiene varios complementos o éstos son de cuantía elevada.

Y, ya, por rizar el rizo, si se nos permite la expresión, desde diversos sectores de actividad, y tanto desde la parte sindical como desde la parte empresarial, se plantea la cuestión de a qué complementos salariales se refieren el Real Decreto del SMI y el artículo 26.3 del Estatuto de los Trabajadores; y cuáles deben sumarse al SMI y no serían compensables ni absorbibles y cuáles, por contra, sí que serían objeto de compensación y absorción. Pero esta es una cuestión que va a ser resuelta por el Tribunal Supremo, ante el que pende un recurso de casación formulado contra la Sentencia de la Sala de lo Social de 24 de Mayo de 2019.

En conclusión, dado el incremento del SMI, decimo en el anterior Comentario que la repercusión que puede tener sobre los sueldos y salarios de los distintos trabajadores, en función de las múltiples variantes que pueden darse, es dificil de preveer; y la realidad lo ha confirmado, pues, como hemos expuesto, no existe una forma generalizada de actuación y, tanto en la práctica como en la actualización de los convenios, se han optado por distintas posibilidades.

Habremos de esperar, por tanto, al esperado pronunciamiento del Tribunal Supremo, para saber si la opción que se ha adoptado en cada caso es la correcta.

Y mientras tanto, ¿cómo hago la nómina del mes de febrero para tener en cuenta la subida del SMI?

Hemos de tener en cuenta que el Real Decreto 231/2020, de 4 de febrero, por el que se fija el salario mínimo interprofesional para 2020, ha sido publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) con fecha 5 de Febrero de 2020 y, aún cuando su entrada en vigor tiene efectos retroactivos desde 1 de Enero de 2020, en la fecha en la que se ha publicado la mayoría de empresas ya tenían formalizadas e incluso abonadas las nóminas del mes de Enero de 2020.

Para llevar a cabo la aplicación de los efectos retroactivos señalados, desde Supercontable le proponemos dos posibles formas de actuación:

1.- Rectificar las nóminas de los trabajadores afectados por el incremento del SMI, evidentemente las del mes de febrero, pero también las del mes de Enero pasado. Hemos de recordar que la cotización a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) por las nóminas del mes de Enero se producirá durante el mes de febrero (existen plazos para la liquidación y presentación de los documentos de cotización según la forma en que se produzcan éstas -Siltra-, -Red Directo-, etc.) por lo que todavía estamos a tiempo de "rehacer" las nóminas del mes de Enero y realizar los pagos por las diferencias de salario líquido generadas a los trabajadores. Esta forma de actuar nos ahorraría tener que formalizar liquidaciones complementarias de cotización en los seguros sociales del mes de febrero.

2.- No rectificar las nóminas de enero ya formalizadas y abonadas a los trabajadores e incluir en la nómina de febrero de 2020 las diferencias no incluidas consecuencia de la subida del SMI. En este caso añadiríamos un concepto que podría denominarse "diferencia de salario enero por incremento SMI", presentando ante la TGSS la correspondiente liquidación complementaria L03 (liquidación por incremento de salario con carácter retroactivo) por los trabajadores que corresponda.

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