Empresario Individual: Concepto y características principales de su régimen jurídico.

EMPRESARIO INDIVIDUAL: CONCEPTO Y CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE SU RÉGIMEN JURÍDICO



CONCEPTO.

    Por empresario individual o autónomo debemos entender aquella persona física que realiza en nombre propio una actividad comercial, industrial o profesional de carácter lucrativo.

    El empresario es el propietario único de la actividad; lo que implica que ejerce el control total sobre la misma, dirige personalmente su gestión, organiza todo el trabajo y aporta todo el capital necesario para llevar a cabo su actividad, sin que exista, por tanto, puesta de bienes en común. Asimismo, el empresario individual es quien percibe todos los beneficios que genere la empresa y, en su caso, responde de forma personal e ilimitada las deudas contraidas frente a terceros con todos sus bienes, tanto los afectos a la actividad empresarial como los que conformen su patrimonio personal; porque no existe límite o separación alguna entre el patrimonio empresarial y el personal.


CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE SU RÉGIMEN JURÍDICO.

    Para ser empresario individual es requisito imprescindible ser mayor de edad y gozar de la libre disposición de los bienes propios.

    No obstante lo anterior, también podrá ser empresario individual el menor de edad emancipado, pero con los límites que establece el artículo 323 del código civil, que señala que el emancipado no podrá, hasta que no alcance la mayoría de edad, tomar dinero a préstamo, gravar o enajenar bienes inmuebles y establecimientos mercantiles o industriales u objetos de extraordinario valor sin consentimiento de sus padres y, en su caso, de su curador.

    Por último, podrán ser empresarios individuales los menores de edad y los incapacitados, que ejercerán dicha actividad a través de sus representantes legales.

    El empresario individual debe ejercer, por cuenta propia, sin sujección a contrato de trabajo alguno, fuera del ámbito de dirección y organización de un tercero, y de forma habitual, una actividad comercial, industrial o profesional de carácter lucrativo.

    Asimismo, se presume que es empresario individual o autónomo, el titular de un establecimiento abierto al público como propietario, arrendatario, usufructuario o cualquiera otro concepto análogo. Esta presunción incluye también al cónyuge y a los parientes hasta el segundo grado que trabajen con él, salvo que se acredite su condición de trabajadores por cuenta ajena o asalariados.

    Para constituirse como empresario individual no se exige legalmente, a diferencia de la mayor parte de las formas societarias, que se destine a la actividad un mínimo de capital.

    Además, los empresarios individuales sólo deben realizar los trámites necesarios para ejercer la actividad, pero no necesitan realizar trámites destinados a la constituición o adquisición de la personalidad jurídica, lo cual simplifica mucho la puesta en marcha de la empresa.

    Sin embargo, en cuanto a la responsabilidad por deudas frente a terceros, ésta es personal e ilimitada. El empresario individual responde de las deudas contraidas frente a terceros con todos sus bienes, presentes y futuros; porque no existe separación alguna entre el patrimonio empresarial y el personal. Ello quiere decir que sus bienes personales pueden ser embargados para hacer frente a deudas propias de su actividad empresarial.

    Asimismo, si el empresario/a individual está casado, si no existe separación de bienes o no existe oposición por parte de su cónyuge formalizada en escritura pública ante Notario e inscrita en el Registro Mercantil, responderán de las deudas de la empresa los bienes comunes de ambos, que podrán enajenarse, hipotecarse o embargarse. Los bienes privativos del otro cónyuge sólo podrán obligarse con el consentimiento expreso del mismo.

    Por ello, debe tenerse en cuenta que la mayor simplicidad en cuanto a constitución y obligaciones formales contrasta con el elevado riesgo patrimonial que genera el ejercicio de una actividad económica de esta forma de empresa. No es de extrañar, por tanto, que bajo esta forma de empresa sólo se ejerzan, generalmente, y cada vez menos, pequeños negocios o actividades profesionales por emprendedores que destinan escasos recursos a la puesta en marcha de su actividad; porque cuando se realizan inversiones mayores resulta más aconsejable una forma societaria.

    La inscripción en el Registro mercantil no es obligatoria, es potestativa y no es necesario tampoco otorgar escritura de constitución para ejercer la actividad empresarial.

    Por último, hay que apuntar que el régimen jurídico del empresario individual o autónomo se regula, desde el 12 de Octubre de 2007, por el Estatuto del Trabajador Autónomo, aprobado por Ley 20/2007, de 11 de Julio; y las normas que lo desarrollan.

    Además, por el Real Decreto 368/2010, de 26 de marzo, se regulan las especificaciones y condiciones para el empleo del Documento Único Electrónico (DUE) para la puesta en marcha de las empresas individuales mediante el sistema de tramitación telemática.




- Obligaciones fiscales y laborales del autónomo.
- Las distintas formas jurídicas de la empresa: Características y trámites para su constitución.



- Ley 20/2007. Estatuto del trabajo autónomo.
- RD 368/2010. Regula el empleo del DUE para la puesta en marcha de empresas individuales de forma telemática.

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