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Boletín nº23 09/06/2026
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CONSULTAS TRIBUTARIAS
Imputación y tributación de cobros recibidos por venta de libros distribuidos una vez la persona se ha jubilado.
Dirección General de Tributos, Consulta Vinculante nº V0586-26. Fecha de Salida: - 11/03/2026
Información complementaria de la consulta:
DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS
Autónomo, editor de libros, se jubila en agosto de 2026. Después de jubilarse va a seguir recibiendo algunos cobros por la venta de libros que estarían ya previamente distribuidos en librerías, relacionados con la actividad a la que se dedicaba antes de la jubilación.
CONTESTACION-COMPLETA:
El consultante expresa que actualmente es autónomo ejerciendo como editor de libros. Además, indica que su jubilación está prevista para agosto de 2026. Manifiesta que tras su jubilación seguirá percibiendo algunos cobros por la venta de libros que estarían ya previamente distribuidos en librerías, relacionados con dicha actividad anterior. Se contesta a la consulta bajo la hipótesis de que una vez jubilado cesará al mismo tiempo en la actividad que hoy en día ejerce.
Por tanto, su tributación en el IRPF viene determinada por el desarrollo de aquella actividad, por lo que su calificación no puede ser otra que la de rendimientos de actividad económica, encontrándose sometida a tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, no estando amparada por ninguno de los supuestos de exención establecidos legalmente.
En el presente caso, si bien el consultante ya no desarrollaría la actividad económica tras su jubilación, esos ingresos posteriores al cese de actividad no pierden la consideración de rendimientos de actividades económicas y deberán ser declarados como tales, ya que se generarán en el ejercicio de la actividad y, por tanto, se cumplen las características que la normativa del Impuesto exige a los rendimientos de actividades económicas.
Una vez aclarada la calificación tributaria, en cuanto a su imputación temporal, procede señalar el artículo 14.1.b) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio establece que “los rendimientos de actividades económicas se imputarán conforme a lo dispuesto en la normativa reguladora del Impuesto sobre Sociedades, sin perjuicio de las especialidades que reglamentariamente puedan establecerse. (…).”
La remisión anterior nos lleva al artículo 11.1 Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, donde se dispone:
“Los ingresos y gastos derivados de las transacciones o hechos económicos se imputarán al período impositivo en que se produzca su devengo, con arreglo a la normativa contable, con independencia de la fecha de su pago o de su cobro, respetando la debida correlación entre unos y otros.”
Por su parte, el artículo 7 del Reglamento del Impuesto sobre la renta de las Personas físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo, determina lo siguiente:
“1. Los contribuyentes que desarrollen actividades económicas aplicarán a las rentas derivadas de dichas actividades, exclusivamente, los criterios de imputación temporal previstos en el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades y sus normas de desarrollo, sin perjuicio de lo previsto en el siguiente apartado. Asimismo, resultará aplicable lo previsto en los apartados 3 (pérdida de la condición de contribuyente por cambio de residencia) y 4 (fallecimiento) del artículo 14 de la Ley del Impuesto en relación con las rentas pendientes de imputar en los supuestos previstos en los mismos.
2. 1.º Los contribuyentes que desarrollen actividades económicas y que deban cumplimentar sus obligaciones contables y registrales de acuerdo con lo previsto en los apartados 3, 4, 5 y 6 del artículo 68 de este Reglamento, podrán optar por el criterio de cobros y pagos para imputar temporalmente los ingresos y gastos de todas sus actividades económicas.
Dicho criterio se entenderá aprobado por la Administración tributaria, a efectos de lo previsto en el apartado 2 del artículo 19 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, por el solo hecho de así manifestarlo en la correspondiente declaración, y deberá mantenerse durante un plazo mínimo de tres años.
2.º La opción por el criterio señalado en este apartado perderá su eficacia si, con posterioridad a dicha opción, el contribuyente debiera cumplimentar sus obligaciones contables y registrales de acuerdo con lo previsto en el apartado 2 del artículo 68 de este Reglamento.
3.º Lo dispuesto en este apartado no será de aplicación si el contribuyente desarrollase alguna actividad económica por la que debiera cumplimentar sus obligaciones contables y registrales de acuerdo con lo previsto en el apartado 2 del artículo 68 de este Reglamento o llevase contabilidad de acuerdo a lo previsto en el Código de Comercio.
(…).”
Por tanto, en virtud de la remisión a la normativa reguladora del Impuesto sobre Sociedades para los rendimientos de actividades económicas, el criterio general de imputación fiscal está constituido por el principio de devengo. En particular, los ingresos y los gastos se han de imputar al período impositivo en el que se devenguen, atendiendo a la corriente real de los bienes y servicios que representan, con independencia del momento en que se producirá la corriente monetaria, respetando la debida correlación entre unos y otros. Todo ello sin perjuicio de la posible opción por el criterio de cobros y pagos en los términos reglamentariamente previstos.
Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
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