| Flujos de Tesorería |
La demanda de información sobre los flujos financieros es algo que se ha producido a lo largo de toda la vida de la contabilidad, prueba de ello fue la inclusión, en el Plan General de Contabilidad español de 1973, de un Cuadro de Financiación con el ánimo de explicar buena parte de los movimientos de las partidas del balance desde la posición inicial a la posición final. Aunque, por desgracia, el Cuadro de Financiación, ha sido un documento hasta la fecha poco utilizado por las empresas españolas. La década de los setenta marca la generalización mundial de los estados de origen y aplicación de fondos, su presentación habitual por parte de las empresas, su utilización por parte de los expertos contables y financieros, y su enseñanza en las facultades y escuelas de formación profesional. En la administración empresarial, resulta prioritaria la gestión organizada y metódica de los cobros y pagos a los que han de hacerse frente durante el desarrollo de la actividad, y significativos aquellos cobros y pagos que habrán de darse en el ejercicio económico en curso, pues es el corto plazo el que ha de afrontar la empresa de forma inmediata. Consideramos como fundamental el Estado de Flujos de Tesorería, pero además utilizado como una "herramienta previsional", lo definimos con la palabra herramienta para mostrar que su uso ha de ser constante, habitual, cotidiano, ha de utilizarse como guía, recoger las variaciones producidas en relación a lo planificado, verificar el grado de cumplimiento de lo previsto, etc. Hemos presentado una plantilla que puede ser utilizada como tal herramienta y que además recoge los flujos de tesorería mensualmente, pues de esta forma podremos observar y consecuentemente planificar cual es la mejor forma para periodificar las fechas de cobro y pago de forma que siempre exista un mínimo de liquidez en la empresa. La cumplimentación de la misma no tiene ningún secreto sino que habrían de reflejarse las cantidades que habremos de ir cobrando (con signo positivo) por los distintos conceptos señalados en la misma y al mismo tiempo las cantidades a las que habremos de hacer frente (pagos con signo negativo), de forma que obtengamos los flujos netos mensuales para cada tipo de operaciones y de forma total. No suele ser habitual encontrarse con modelos o formatos de estados contables, pues la normativa legal española los contempla con gran detalle, pero sin embargo, tratándose de un estado nuevo, parece conveniente presentar una posible estructura del mismo, con el detalle de la información que tal documento pudiese contener. Existen algunas organizaciones que así lo han recogido (AECA, etc.) si bien, lo interpretan como un modelo o formato de estado contable plurianual, recogiendo al igual que ocurren en el Balance de Situación y la Cuenta de Pérdidas y Ganancias, las variaciones sufridas a lo largo de dos ejercicios económicos. Desde nuestro punto de vista, este hecho es muy interesante y recomendable, si bien nosotros queremos dar un paso más y trasladar la idea de los párrafos inicialmente presentados, de su utilidad como "instrumento previsional" que implique la planificación, instrucción, seguimiento y control de su cumplimiento, para que de esta forma el Estado de Flujos de Tesorería Previsionales, se convierta en un plantilla que podríamos "llevar en la cartera" igual que una agenda o calendario, mostrandonos los flujos de dinero que se están dando en nuestra empresa de forma casi inmediata y consecuentemente las necesidades de financiación que pudiesen acuciar a la empresa en un momento determinado. Esta plantilla además, de los diferentes aspectos positivos que hemos presentado, tiene un punto muy importante a favor, y es que la previsión realizada puede establecerse para tres o cuatro meses sin necesidad de planificar el año íntegro (si existiese posibilidad de realizarlo con datos muy aproximados sería lo ideal) y de esta forma tener una mayor certeza en los datos que se están contemplando; pero al mismo tiempo podemos ir verificando los datos de los meses que ya han transcurrido, estableciendo las posibilidades de tesorería que tiene nuestra empresa en cada momento, de forma que nos permita planificar los meses venideros con mucha más exactitud. Así, nos encontramos, que si trabajamos "diaria/semanalmente" con esta plantilla, estaremos incidiendo directamente en el rumbo de nuestras necesidades de financiación, para dirigirlo hasta lo objetivos deseados. Por ejemplo, si nos estamos financiando con un préstamo en una determinada entidad financiera, a tipo de interés variable, y éste ha sido objeto de revisión en el mes de mayo produciéndose una modificación del tipo de interés aplicable (al alza o a la baja), habríamos de revisar y reajustar, en su caso, las cantidades contempladas como pago por intereses y amortización del préstamo que se hubiesen planificado inicialmente en los meses siguientes y hasta finalizar el ejercicio económico. |