| E - Goverment y Difusión de la Información Finaciera por Internet |
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Antonio M. López Hernández En los últimos años, el desarrollo generalizado de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC) se ha dejado sentir en todos los ámbitos de la vida económica y social. Las Administraciones Públicas han apostado firmemente por la utilización de las nuevas tecnologías facilitando un mayor acceso a los servicios gubernamentales, permitiendo una mayor apertura pública de la información y logrando una rendición de cuentas mayor del Gobierno hacia otros agentes públicos y privados a diferentes niveles, acuñándose así el término de gobierno electrónico, e-gobierno o e-government. Del amplio abanico de posibilidades que ofrecen las TIC y las distintas actuaciones que conforman el concepto de e-gobierno, en este artículo nos decantamos por el análisis a la difusión de la información financiera de los gobiernos a través de internet como una de las principales formas de relación entre la Administración Pública y el ciudadano. 1. E-gobierno: objetivos y antecedentes. A nivel internacional han sido varias las iniciativas promovidas para impulsar el gobierno electrónico procedentes de organismos tales como la Comisión Europea (1994), el G-7 (1997) o la OCDE (1998). De hecho, la Comisión Europea, con fecha 8 de diciembre de 1999 puso en marcha la iniciativa eEurope: una sociedad de la información para todos que fue aprobada por el Consejo Europeo de Helsinki (10 y 11 de diciembre de 1999), donde se impulsa a la Comisión para que realice un Plan de Acción. Dicho Plan se aprueba en el Consejo Europeo de Santa María da Feira, de 19 y 20 de junio de 2000. Con posterioridad, el 29 de noviembre de 2001, los Ministros de los Estados Miembros de la Unión Europea reafirman la voluntad manifiesta de invertir en el proceso de gobierno electrónico en una Conferencia Ministerial de E-gobierno celebrada en Bruselas. Tres meses después, en la Reunión Informal de Ministros de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, celebrada bajo la presidencia española en la ciudad de Vitoria entre los días 22 y 23 de febrero de 2002, se insistió en la necesidad de fomentar un proceso de Benchmarking entre administraciones con la finalidad de intensificar el intercambio de las mejores prácticas. Además, se destacó la importancia del e-Europe Benchmarking a la hora de identificar las áreas que necesitan mayores avances y en las que se deben centrar los mayores esfuerzos en los próximos años. Estas medidas europeas se han concretado en España (www.setsi.mcyt.es/), a través de la puesta en funcionamiento del Plan Info XXI, proponiendo un conjunto de actuaciones relacionadas con la e-administración, de las cuales la de ventanilla única es una de las mas conocidas. Asimismo, a nivel autonómico se están desarrollando diferentes iniciativas (Asturias, Cataluña, Andalucía, Canarias, País Vasco, Extremadura, Murcia, etc.) que recomiendan a los distintos niveles de gobierno el uso, promoción y universalización de las TIC. En cualquier caso, los pasos comunes en la mayoría de estas iniciativas son tres: Efectivamente, el uso de las TIC por parte de la Administración debe permitir una mayor y mejor comprensión de su labor por parte de los diferentes colectivos con los que tiene relación, así como una mayor eficacia y eficiencia en el desarrollo de sus funciones. Las propias empresas y ciudadanos, impulsados por las ventajas que perciben del uso de las TIC en el ámbito privado van a empezar a demandar más y mejores servicios que equiparen sus relaciones con la administración pública al mismo nivel de satisfacción que obtienen del sector privado. No cabe duda de que los ciudadanos deben ser tratados como clientes y ser la piedra angular sobre la que se desarrolle la provisión de los distintos servicios administrativos, tanto de carácter informativo como transaccional. Siendo esto así, resulta fácil deducir que el gobierno electrónico requiere un cambio en la forma de pensar y de actuar de las administraciones públicas a la hora de percibir sus funciones de suministro de información y prestación de servicios a otras administraciones (G2G), empresas (G2B) o ciudadanos (G2C). Las características que deben acompañar cualquier proyecto de este tipo son la transparencia, la accesibilidad, la eficacia y la simplicidad. De acuerdo con lo reflejado en párrafos anteriores, el término gobierno electrónico es muy amplio, tanto en contenidos sobre los que versa como en tecnologías en las que se basa. Conscientes de las diferentes posibilidades de las TIC por las que se puede encauzar el gobierno electrónico, en este artículo nos decantamos por la que sin duda es la más universal, conocida y empleada: Internet. Además, siendo también muy amplio el abanico de actuaciones que conforman el concepto de e-gobierno, en lo que a nosotros atañe, limitamos el análisis a la difusión de la información financiera de los gobiernos a través de internet como una de las principales formas de relación entre la administración pública y el ciudadano. Por otro lado, cuando se habla de administración electrónica, el ámbito territorial de aplicación puede ser muy variado. Así, puede variar desde una demarcación local (ej. Ayuntamientos) a un demarcación supranacional (ej. A nivel de Unión Europea) aunque, en muchos casos, el mayor desarrollo de los servicios de acceso a través de la red ocurre en las administraciones regionales (la menor complejidad y la cercanía al ciudadano en estos últimos ámbitos territoriales favorecen más la prestación de los servicios). Esto nos ha llevado a desarrollar primeramente, en este artículo, una revisión de la difusión de información financiera pública a través de internet a nivel internacional, centrándonos, con posterioridad, en la situación presentada sobre este particular en las administraciones regionales españolas. 2. El e-gobierno y la difusión de información financiera en Internet La literatura existente destinada a recoger los procesos de modernización de las Administraciones Públicas en los últimos años ha sido bastante amplia. Ramió (1999), por ejemplo, señala algunas de las estrategias de mejora que en los últimos años han ido poniendo en marcha las administraciones públicas en España (véase cuadro 1).
Pese a estas mejoras, Ramió piensa que no conforman verdaderos proyectos de modernización sino simples actuaciones para la mejora específica de determinados servicios. De hecho, algunos problemas de carácter organizativo como, a modo de ejemplo, el representado por el de la fiscalización o el de la función directiva, aún no se han abordado de manera seria por parte de las administraciones públicas. Según este autor, las claves de su escaso desarrollo son el mimetismo con el que se ha abordado este tema respecto a experiencias de otras administraciones, así como la falta de una verdadera convicción en su implantación y la escasa ambición con la que ha quedado investida estos proyectos (Ramió, 1999: 286-288). No obstante, del cuadro 1 también se desprende que uno de los temas tratados en la modernización de las administraciones públicas ha sido el establecimiento de sistemas interactivos de información para contactar con los ciudadanos, principalmente a través de la creación de páginas web. Entre la información a suministrar a través de la página web, adquiere especial énfasis la relativa a las finanzas públicas, dado el carácter coactivo de las aportaciones que deben realizar los ciudadanos a la Administración Pública para la prestación de sus servicios. Esto ha hecho que, en el sistema informativo de la administración pública, se hayan destacado, tradicionalmente, los objetivos de control y rendición de cuentas, siendo la información financiera pública una de las principales herramientas utilizadas para el cumplimiento de estos fines. A tenor de lo comentado, en los últimos años hemos venido desarrollando diversos trabajos en los que analizamos el grado de difusión que la información financiera pública tiene en distintas áreas económicas del mundo. Así, en López et alt. (2002a), preocupados por el proceso de globalización económica que esta teniendo especial énfasis en la configuración del espacio económico europeo, se estudia el contenido de información financiera las páginas web de los gobiernos centrales de los países pertenecientes a la Unión Europea, así como la propia Comisión Europea. Nuestro interés, en este trabajo, no se encontraba limitado únicamente al análisis de la cantidad de información en materia financiera que difundía a través de sus paginas web, sino también en el estudio de la presencia de determinadas cualidades que la información contable divulgada debería cumplir y el esfuerzo que los gobiernos habían realizado para la construcción de una página web que facilitara al usuario su consulta. La ordenación resultante de la valoración global alcanzada por cada uno de los países estudiados muestra cómo la Comisión de la Unión Europea alcanza la posición más elevada seguida por países como Reino Unido, Francia y Portugal. Esta misma situación suele reproducirse al valorar el tipo de información que se suministra y las características de la misma. Con posterioridad, en López et alt. (2002b), conscientes de la interrelación de las distintas economías mundiales, ampliamos nuestro campo de estudio al análisis de las páginas web de las administraciones centrales de determinados países de la OCDE (Estados Unidos, Reino Unido, España, Francia, Holanda, Nueva Zelanda, Canadá, Australia, Finlandia, Irlanda y Grecia). Los resultados de este estudio pusieron de relieve que los países del entorno anglosajón son los que ocupan las posiciones más elevadas en la valoración global. Esta misma situación se reproduce al evaluar el tipo de información que se suministra y las características de la misma. Analizados los países del ámbito europeo y de la OCDE, nos dispusimos a conocer la situación presentada en la difusión de información financiera en los países del ámbito sudamericano. En López et alt. (2002c), después de analizar la situación legal concreta en materia de información financiera pública de cada país objeto de nuestra investigación, desarrollamos un análisis del nivel de divulgación de la información ofrecida por las páginas web de las oficinas encargadas de los sistemas de contabilidad y presupuesto de los gobiernos centrales de los países pertenecientes a la Asociación Interamericana de Integración -Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela-. Los resultados de este estudio mostraron que los países que alcanzan la posición más elevada eran Argentina, Colombia y México. Asimismo, destaca el hecho de que la incorporación de información no financiera en las páginas web queda prácticamente olvidada para aquellos países cuyo sistema contable público se encuentra orientado a la transparencia. Finalmente, teniendo presente el razonamiento desarrollado inicialmente de la necesidad de extender el proceso de e-gobierno a todos los niveles de las administraciones públicas, y que en niveles inferiores de este tipo de administraciones se acentúa la presencia de la característica de cercanía al ciudadano, surge el interés de conocer si en ámbitos inferiores de la administración pública española se ha implantado este proceso. Siendo esto así, y centrándonos en el estudio de la información financiera elaborada por las administraciones públicas regionales españolas, hemos llevado a cabo recientemente una contrastación empírica de la divergencia existente entre el suministro de este tipo de información en formato papel con aquélla que es divulgada vía Internet (Caba et alt., 2003). Con ello hemos pretendido conocer si las Comunidades Autónomas españolas (CCAA en adelante) también comienzan a ser conscientes de la importancia de incorporar en sus páginas web este tipo de información como forma de relacionarse, principalmente, con los ciudadanos. Como conclusión principal de esta última investigación, se ha puesto de manifiesto que las CCAA españolas aún no son conscientes de la importancia que podría tener Internet como medio para divulgar su información financiera a los distintos usuarios. Esta situación se encuentra patente aún cuando se constata tanto el proceso de modernización del sistema de información financiera público español como la diferente situación normativa en la que se encuentra el sistema de Contabilidad Pública en las CCAA. Es más, aunque las CCAA que se han adaptado al Plan General de Contabilidad de 1994 elaboran una mayor cantidad en papel respecto a aquéllas que, a la referencia de nuestra investigación -ejercicio económico 2000-, estaban adaptadas al Plan General de Contabilidad de 1983, esto no se ha visto reflejado con posterioridad en la información suministrada en Internet. Pese a los trabajos realizados sobre este campo, pensamos que existe aún una carencia de estudios empíricos que hayan tenido como campo de observación, dentro del sector público, la difusión de información socioeconómica y económico-financiera pública a través de Internet, así como el acceso electrónico a los servicios públicos regionales, considerando la perspectiva de los diferentes usuarios. Por esta razón, entendemos que podrían ser necesarias nuevas aportaciones que ayuden al conocimiento del estado actual del proceso de e-gobierno y las futuras líneas de mejora. 3. Conclusiones En los últimos años, estamos asistiendo a un proceso de modernización de las administraciones públicas a nivel nacional e internacional, que no sólo conlleva la utilización de las TIC sino un cambio en la forma de pensar y de actuar de las administraciones públicas a la hora de percibir sus funciones de suministro de información y prestación de servicios a otras administraciones (G2G), empresas (G2B) o ciudadanos (G2C). En nuestra opinión, una de las áreas de mayor interés en este proceso de modernización es la de divulgación de información financiera pública a través de Internet. Las experiencias emprendidas en este campo de estudio durante los últimos dos años nos han puesto de manifiesto la incipiente utilización que las Administraciones Públicas, ya sea a nivel nacional o internacional, han estado realizando de sus páginas web como vehículo para la divulgación de este tipo de información. Bibliografía |