| Cómo Entender un Balance |
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El Balance es uno de los documentos que conforman las cuentas anuales, y como tal (junto a la cuenta de pérdidas y ganancias y la memoria), es un instrumento que nos sirve para interpretar que está sucediendo en la empresa a partir de la información contable de la que se dispone. En concreto el balance de situación de una empresa nos va a mostrar la situación patrimonial de ésta en un momento determinado (a fecha en que se elabora el balance), es decir, el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que posee. Así entenderemos por: Bienes: Cosas tangibles (inmuebles, mobiliario, ordenadores...) e intangibles (patente, marca, aplicaciones informáticas, ...). Derechos: Todo aquello que se pueden convertir en dinero (cesión uso de un local mediante alquiler, factura pendiente de un deudor, ...) Obligaciones: Deudas que contrae la empresa (con proveedores, Administraciones Públicas, entidades financieras,...)
Para un estudio de todos los elementos que componen el activo y el pasivo de la empresa habría de ordenarse con una estructura convencional, agrupando los distintos elementos que lo componen en "grupos homogéneos" que permitan su análisis de la forma más sencilla posible. Así tendríamos: En relación con el ACTIVO: Inmovilizado: Conjunto de inversiones realizadas en la empresa a más de un año (largo plazo contablemente hablando); distinguiendose entre material, inmaterial y financiero. Existencias: Serían todas las mercancías que serán objeto de venta o facturación o que entrarán a formar parte del producto vendido o servicio prestado. Realizable: Principalmente los derechos de cobro a clientes por las ventas realizadas o servicios prestados Disponible: El dinero que dispone la empresa en efectivo y en cuentas corrientes. En relación con el PASIVO: Fondos Propios: Deudas que la sociedad tiene con sus propios socios, pues está formado por el capital aportado por los socios más todo lo que haya ido generando la empresa con su actividad, reservas, beneficios no distribuidos, etc. Exigible a Largo Plazo: Deudas y obligaciones de la empresa en un plazo superior al año. Exigible a Corto Plazo: Deudas y obligaciones de la empresa en un plazo inferior al año.
A partir de aquí, y una vez conocidos todas las denominaciones de elementos y masas que conforman un balance, habrían de realizarse las interpretaciones oportunas. En este sentido, y en términos básicos, podemos marcar unos criterios básicos a seguir para saber si la evolución de nuestra empresa es la adecuada o no (siempre por supuesto expresándonos de forma genérica, pues dependiendo del sector de actividad, dimensión, estructura, ..., de la empresa los criterios tendrían una valoración u otra). De esta forma podemos mencionar que:
3 Fondo de Maniobra.
Vemos que la diferencia entre el activo circulante y el exigible a corto plazo es igual al fondo maniobra y que en este caso su resultado es positivo, lo que significa que la empresa financia íntegramente el inmovilizado con capitales a largo plazo (recursos permanentes) y además parte del activo circulante también resulta financiado por esta financiación a largo plazo. Muestra una estructura financiera sólida.
Este gráfico nos muestra que el exigible a corto plazo es mayor que el activo circulante con lo que la empresa necesita endeudarse a corto plazo para poder financiar su inmovilizado. Es una situación muy peligrosa que lleva a presentar "suspensiones de pagos", pues no se genera el suficiente flujo de caja para poder hacer frente a todas las deudas que se tienen a corto plazo. Este flujo de caja va a resultar de vital importancia para saber el signo del fondo de maniobra, pues va a venir determinado por el denominado período medio de maduración (PMM), que resulta una aproximación al tiempo que ha de transcurrir entre el pago por la compra de los materiales necesarios para la elaboración de nuestro producto y su recuperación por el cobro a los clientes. Claro, si una determinada empresa tiene un período medio de maduración positivo (30 días por ejemplo) va a necesitar un fondo de maniobra positivo, en la cuantía suficiente para financiar su actividad durante esos días que tarda en cobrar a los clientes desde que invirtió en las materias primas necesarias para la elaboración del producto vendido. Existen determinadas empresas, como las grandes superficies que suelen tener períodos medios de maduración negativos, pues pagan a sus proveedores bastantes días después de haber vendido los productos que les han adquirido y en este caso, estas empresas, se pueden permitir el lujo de trabajar con fondos de maniobra negativos, ya que cuentan con dinero por adelantado. Así, de lo mencionado a continuación vemos que resulta muy importante "saber leer" en un balance la liquidez que presenta nuestra empresa, el nivel de endeudamiento y su capacidad para hacer frente a los pagos a corto plazo, como mínimo. A partir de estos criterios básicos, un análisis patrimonial más pormenorizado tendría que darse a partir del estudio de los "ratios". Son cocientes que relacionan distintas magnitudes entre sí comparando el resultado con unos "resultados tipo o ideales" y estudiando la desviación que existe respecto a éstos o grado de cumplimiento de los mismos. Si bien la dificultad en este tipo de análisis viene dado por la "interpretación" que se realice de esos ratios y de la adecuación del resultado a un determinado tipo de empresa. Entre otros podemos señalar: Liquidez General: Activo Circulante/Exigible a corto plazo Solvencia: Activo total/Exigible Total Tesorería: Realizable+Disponible/Exigible a corto plazo. Nivel Endeudamiento: Exigible Total/Pasivo Total Calidad de la Deuda: Exigible a Corto Plazo/Exigible Total Financiación de Inversiones: Capitales Permanentes/Activo Inmovilizado Autonomía Financiera: Fondo s Propios/Exigible Total Así, una vez establecidos los criterios y ratios a seguir y, controlar las desviaciones que existen entre los mismos y los resultados tipo u objetivos marcados por la empresa, solamente quedaría tomar las medidas adecuadas para "reorientar" (caso de que sea necesario) el rumbo de la empresa hacia esos objetivos o pautas marcadas. |
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